sábado, 5 de septiembre de 2020

Sé tu propio amigo



Para convivir bien contigo mismo, tiene que gustarte ser quien eres. Esta nueva amistad que brota internamente depende de la sinceridad de tus esfuerzos por dejar atrás lo inútil y lo perjudicial.

El gran paso en la vida, sin duda, es asumir la responsabilidad de tus propios pensamientos, palabras y acciones, y de sus consecuencias.

El sentimiento de responsabilidad sobre la propia vida implica realizar una simple comprobación para entender lo que sucede, adaptarse a ello y preparar las palabras y las acciones adecuadas.

Analiza la situación teniendo en cuenta las raíces del pasado, su efecto presente y sus implicaciones futuras.

Después de este análisis, piensa cuánto y cómo debes implicarte y utiliza las cualidades necesarias para superar, limitar, facilitar o armonizar la situación.

Asumir la responsabilidad de tu estado espiritual considerando tus recursos y la confianza en tus posibilidades te ayudará a no darle tanta importancia a tu futuro. Si ahora estás actuando bien, por fuerza el futuro tendrá que ser bueno.

Cuando te preocupas de ti, sientes una gran tolerancia hacia los demás. Consciente de tus propios fallos, puedes perdonar a cualquiera. Consciente de tus virtudes, deseas contribuir a la elevación de los demás.

Extracto del libro:
Ejercicios de paz para enfrentar las crisis
LA PAZ COMIENZA CONTIGO
Ed. Brahma kumaris

Ken O’Donnell 

Armonía auténtica



Para generar paz permanente, necesito conocer mi yo espiritual.

Esta conciencia disuelve la dependencia que genera emociones contrapuestas: a veces próximas, a veces distantes, a veces amorosas, a veces de rechazo.

El conflicto es el fruto de combinar dependencias, expectativas y deseos egoístas.

Para gozar de armonía auténtica, olvido las expectativas de que me comprendan, me consideren, me reconozcan, y acepto que las cosas no siempre sucedan como quiero. 

Extractos del libro:
LOS 4 MOVIMIENTOS NATURALES
El arte de discernir
Ed. Brahma Kumaris

Anthony Strano 

Espiritualidad en acción


 

Si, de manera constante, trato a los demás con buenos y sinceros deseos y con respeto, aunque no me sean correspondidos, con el tiempo empezarán a cambiar la manera en la que se relacionan conmigo. Responderán porque, en última instancia, todos los seres humanos responden a la sinceridad, al respeto y al amor.

Este proceso quizás lleva tiempo pero, a través de él, puedo desarrollar mucha fuerza, poder y sabiduría, a la vez que puedo aprender muchas cosas.

Necesito poner atención a mis propias acciones y comprender las acciones de los demás, ya que a menudo se encuentran atrapados por las cadenas de sus propias debilidades, y que no les ayudaré si me siento afectado por su negatividad.

Los auténticos seres espirituales son los que tratan al prójimo con igualdad, sinceridad, amabilidad, tacto, respeto y amor. Eso es espiritualidad  en acción, algo que refuerza mi propio desarrollo espiritual e interior.

Extracto del libro:
AVANZAR…
Senderos hacia el crecimiento personal
Ed. Brahma Kumaris
Margaret Pinkerton

Lo eterno


 

Cuando una persona mira a otra ve su aspecto externo: cómo viste, qué aspecto tiene, etc. No obstante, no hay que fijarse en la apariencia externa, en lo físico.

Mis ojos ven al alma, el ser espiritual.

El cuerpo físico es perecedero, como todas las relaciones entre los seres humanos. No van a estar ahí siempre.

Así que, desde hace mucho tiempo, he enseñado a mis ojos a buscar lo que es eterno.
Cuando existe ese deseo profundo de experimentar lo eterno, aunque los ojos continúen percibiendo lo físico, no se distraen.

Los oídos oyen lo que sucede en el mundo pero ya no se dejan engañar.
Necesitas ser capaz de apartar el intelecto de las distracciones externas y centrarte exclusivamente en lo eterno.

Entonces serás capaz de percibir la luz.

Y la luz entrará en tu vida.

Extracto del libro:
LAS ALAS DEL ESPÍRITU
Liberar la identidad espiritual
Ed. HCI
Dadi Janki

Afrontar


 

Cuando una persona mira a otra ve su aspecto externo: cómo viste, qué aspecto tiene, etc. No obstante, no hay que fijarse en la apariencia externa, en lo físico.

Mis ojos ven al alma, el ser espiritual.

El cuerpo físico es perecedero, como todas las relaciones entre los seres humanos. No van a estar ahí siempre.

Así que, desde hace mucho tiempo, he enseñado a mis ojos a buscar lo que es eterno.
Cuando existe ese deseo profundo de experimentar lo eterno, aunque los ojos continúen percibiendo lo físico, no se distraen.

Los oídos oyen lo que sucede en el mundo pero ya no se dejan engañar.
Necesitas ser capaz de apartar el intelecto de las distracciones externas y centrarte exclusivamente en lo eterno.

Entonces serás capaz de percibir la luz.

Y la luz entrará en tu vida.

Extracto del libro:
LAS ALAS DEL ESPÍRITU
Liberar la identidad espiritual
Ed. HCI
Dadi Janki

Amor incondicional



El amor que yace en nuestro interior es el de nuestra naturaleza original consciente del alma, es un amor puro e incondicional.

Siendo consciente del alma, uno experimenta que, simplemente, se convierte en el amor mismo. Se es indivisibles con él y se está tan pleno y completo en la experiencia, que ya no hay deseos.

El amor incondicional no puede dirigirse ni controlarse. Uno puede ser amor pero no puede entregarlo. En el momento en que lo diriges a una persona o se lo quitas a otra impones una condición sobre él. El ego y el apego intervienen cuando decidimos a dónde debe ir.

Al ser conscientes del alma el amor incondicional emana de nuestra personalidad original. Dar amor está de acuerdo con su propia naturaleza más que con nuestra dirección. El amor tiene su propio poder.

Para amar incondicionalmente debemos distanciarnos de todo lo demás y convertirnos en el amor mismo, y luego permitirle a ese amor la libertad de cumplir con su propio objetivo.

“Si uno se convierte en amor, entonces no hay nada que probar, pues el amor es notorio y se reconoce de inmediato”. 

Extractos del libro:
MISIÓN DE AMOR
Viaje espiritual de un médico
Ed. Kier

Roger Cole 

El mejor descanso



Aprende a crear silencio en tu mente y florecerá la paz en el alma, verás la vida con otros ojos, descubrirás el lenguaje de Dios.

Para estar interiormente en silencio, no pienses demasiado, confía en ti mismo, en los demás y en la vida, verás que todo es más fácil de lo que aparenta ser.
Observa, reflexiona en silencio y toma una decisión.

En el Océano del silencio puedes descubrir tus tesoros eternos de paz, amor y felicidad.

En el silencio se funden los malos sentimientos y el dolor del pasado.

En el silencio puedes escuchar el canto sin sonido de Dios diciendo: “Hijo mío, ven y descansa conmigo, eres un alma de paz”.

Se dice: El descanso es lo mejor.

Imagínate un Océano de paz y de silencio y sumérgete en él.

Permite que tu mente se relaje y disfrute de unos momentos de tranquilidad.

Libérate de todo lo inútil.

Este es el mejor descanso.

Extractos del libro:
EL REGALO DE LA PAZ
Ed. Brahma Kumaris
Enrique Simó